Reto 3: Innovación en Operaciones y procesado

Continuamos con la tercera comunicación del proyecto “Alimentando Vocaciones”.

Como ya sabéis, en esta edición hemos planteado una serie de retos.

Ya habéis elegido el vuestro y podéis empezar a trabajar en él, pero… ¡Estad bien atentos! Porque a lo largo de estas comunicaciones os daremos algo más de info de cada uno de ellos.

Hoy queremos ampliar la información sobre el reto número 3:

Reto 3: Innovación en Operaciones y procesado

La innovación en los procesos relacionados con la industria de la alimentación tiene mucho que ver con la innovación tecnológica. Sirviéndose de ella, los departamentos de I+D+i de las empresas se esfuerzan para mejorar el sabor, el olor y la textura de los productos; y de la misma manera, trabajan para mejorar sus propiedades nutricionales. Un ejemplo son las tecnologías de microencapsulación que están permitiendo, mediante la encapsulación de compuestos de interés (sustancias bioactivas, nutrientes, microorganismos beneficiosos, etc.), desarrollar alimentos con nuevas propiedades, más seguros, saludables y con mayor vida útil, así como ingredientes funcionales y aditivos novedosos con propiedades avanzadas.

El reto es desarrollar un producto alimentario que esté elaborado a través de un proceso innovador.

 

El IA2 ya trabaja en este reto, igual que vosotros. Veamos en que trabaja el siguiente grupo de investigación:

Os presentamos al grupo de investigación de nuevas tecnologías de procesado de los alimentos:

El Grupo de Nuevas Tecnologías de Conservación e Higienización de los Alimentos es uno de los grupos de investigación de la Facultad de Veterinaria de Zaragoza, y ha sido reconocido como Grupo Consolidado de Investigación por el Gobierno de Aragón

En el momento actual sus esfuerzos están centrados en el estudio de la conservación de alimentos por distintas tecnologías y por procesos combinados; y en la aplicación de nuevas tecnologías (pulsos eléctricos de alto voltaje, altas presiones, ultrasonidos, radiación ultravioleta) para el procesado de alimentos.

El objetivo general del grupo es el estudio de las bases biológicas de los nuevos métodos de inactivación microbiana que comprenden el estudio de su mecanismo de inactivación microbiana, la descripción de la cinética de inactivación microbiana y de la influencia de los factores de procesado y medioambientales que pueden determinarla. A partir del conocimiento adquirido, se diseñan nuevos procesos de conservación de los alimentos, sanitariamente más seguros y tecnológicamente más adecuados y, como último paso, se realizan investigaciones de demostración tecnológica para su transferencia al sector industrial.

Si queréis conocer más sobre este grupo de investigación y sus actividades no dudéis en entrar en el siguiente enlace:

https://ia2.unizar.es/grupo-investigacion/a0320r-nuevas-tecnologias-de-procesado-de-los-alimentos

Si te ha parecido interesante no te pierdas nuestro mensaje del próximo mes.

¡Seguimos alimentando vocaciones!

Hasta pronto

 

 

 

 

¡Continuamos alimentando vocaciones!

Alimentando vocaciones es un proyecto escolar que fomenta la vocación científica a través de la investigación agroalimentaria. Es un proyecto de El Instituto Agroalimentario de Aragón IA2 con la colaboración con la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) - Ministerio de Ciencia e Innovación.

Hoy os planteamos el segundo reto de esta edición. El objetivo de estos retos es la creación de un producto innovador que aporte algo nuevo y que pueda ser fabricado con las tecnologías que existen actualmente.

¿Estáis preparados?

Reto 2: Innovación en materias primas

La industria alimentaria evoluciona constantemente y la tecnología juega un papel importante en este sector. Los avances científicos y técnicos permiten hoy producir alimentos y bebidas que se adaptan mejor a las demandas de los consumidores de una manera segura, con procesos productivos más sostenibles y eficientes, cubriendo la demanda de mercados globales.

En este sentido, las proteínas alternativas a la proteína animal han llegado para revolucionar la industria alimentaria.

El desarrollo de estas nuevas fuentes de proteína alternativas persigue conseguir:

  • Un rendimiento superior.
  • Reducción en los costes de producción.
  • Disminución considerable del impacto ambiental (si las comparamos con sus homólogas procedentes de animales).
  • Solución a uno de los retos más decisivos de la industria: el acceso a alimentos sanos, seguros y comprometidos con el medio ambiente a una población mundial en constante aumento.

Algunos ejemplos actuales, que seguro conoces, son las proteínas vegetales, el uso de insectos o incluso has oído hablar de la carne cultivada en laboratorio.

 Os proponemos:

Desarrollar un producto alimentario innovador que esté elaborado a partir de fuentes alternativas de proteínas.

 Esperamos que este reto despierte vuestro apetito por la ciencia y estamos seguros que saldrán grandes proyectos. Mientras tanto, nosotros nos despedimos hasta el próximo mes.

 

¡Seguimos con Latidos de evidencia!

¡Seguimos con Latidos de evidencia!

 

Conócenos

Para la consecución de este proyecto, ponemos a vuestra disposición algunas herramientas.

Hoy vamos a hablar sobre la unidad didáctica.

Una guía para el cuerpo docente y adaptada al alumnado con infografías descargables sobre nociones básicas de anatomía y fisiología del corazón, breve descripción de las patologías cardiovasculares más importantes, factores de riesgo, guía de alimentación para la prevención basada en evidencias.

¿Por qué Latidos de evidencia?

Nuestro modo de vida ha sufrido una gran transformación con el paso del tiempo y, esto ha repercutido en nuestros hábitos alimentarios. Hoy en día, no nos alimentamos igual que nuestros padres, o abuelos/as, ni tampoco llevamos su ritmo de vida.

Desde principios del siglo XX, a medida que cada país fue cambiando su estilo de vida tradicional, se produjo un aumento en la incidencia de las enfermedades cardiovasculares (ECV) hasta convertirse en la primera causa de muerte en los países industrializados.

¿Quieres saber más?

Si quieres unirte a nosotros y luchar por conocer cómo prevenir las enfermedades cardiovasculares,

¡Inscríbete!

La carne

En esta nueva publicación de la Escuela de Familias en Agroalimentación, el protagonista es la carne, un ingrediente fundamental de nuestra gastronomía, con múltiples usos culinarios y características nutricionales muy beneficiosas para la salud humana.  Desde la Alianza Agroalimentaria Aragonesa, dedicamos esta publicación a este alimento tan característico.

El sector cárnico español es importante como motor económico del país

La industria cárnica española ocupa el primer lugar de toda la industria española de alimentos y bebidas, con una cifra de negocio que supone el 4,7% de la facturación total de toda la industria española y el 2,6% del PIB total español. El sector cárnico está formado por unas 2.800 empresas, ubicadas especialmente en zonas rurales y con una base muy importante de pequeñas y medianas empresas de accionariado familiar, a la vez que se han consolidado también grandes grupos empresariales, algunos de ellos líderes a escala europea. Cada año, la industria cárnica española sigue ganando posiciones en el mercado internacional de carnes y derivados, consolidando su papel como potencia exportadora de referencia (datos de ANICE).

Los mitos sobre el papel nutricional de la carne

La carne tiene muy mala prensa y solo vemos por la televisión y en las redes que la carne es una bomba para tu salud, pero lo cierto es que la carne es un alimento completo que forma parte de nuestra cultura gastronómica y de la dieta mediterránea. Aporta vitaminas, minerales y, lo más importante, proteínas de alta calidad.

¿Qué quiere decir proteína de “alta calidad”? Las proteínas son estructuras grandes formadas por piezas pequeñas, como si hicieras un collar de cuentas. Cada una de esas cuentas es un aminoácido. Existen 20 aminoácidos y 9 de ellos son esenciales. Se llaman esenciales porque nuestro cuerpo no los puede sintetizar, así que debemos tomarlos con la dieta (es esencial que los tomes con la dieta, de ahí viene el nombre). La carne (y los huevos y el pescado) tienen los 20 aminoácidos, incluyendo los 9 esenciales. Por eso decimos que son proteínas de alta calidad.

Diferente carne, diferente composición nutricional

La calidad de la carne depende de muchos factores, pero hay tres decisivos: especie, edad y alimentación del animal. En las figuras siguientes puedes ver la composición de varios tipos de carne, en comparación con otros alimentos que se consideran “muy saludables”. ¡Igual te llevas alguna sorpresa!

Los datos son en gramos (o mg para el colesterol) por cada 100 gramos de porción comestible. Fuente: BEDCA (https://www.bedca.net/)

Para cada tipo de carne, los animales adultos suelen tener más grasa, pero también más hierro y selenio, dos minerales muy importantes para la salud. Además, en el caso de los rumiantes (vaca, oveja, cabra) si el animal ha comido hierba, la carne tendrá menos grasa y será una grasa más insaturada, pero la grasa da sabor y jugosidad a la carne. ¡Tú eliges! En caso de duda, pregunta a tu carnicero, te sabrá aconsejar.

¿Hay que moderar el consumo de carne?

En España, el consumo es de 45 Kg/habitante y año, lo que supone menos de 1 kg a la semana…¡incluyendo carne fresca, jamón y embutidos! Comparado con otros países, como Brasil, Argentina o EEUU, que consumen el doble, nuestro consumo es moderado. Y eso es importante, porque un consumo moderado es recomendable para la salud. La carne debe ser un componente más de una dieta equilibrada. Ahora ya conoces la composición de algunos tipos de carne y dónde puedes buscar la del resto de los alimentos. Infórmate y elige la opción que mejor se ajusta a tus gustos y a tus necesidades nutricionales.

¿Y qué pasa con los vegetarianos?

Una de las pegas que se les ponen a las dietas sin carne es que puede haber déficit de proteína y que no se consumen proteínas de calidad. También habrás oído decir que la proteína de la carne se puede sustituir por la de las legumbres o los cereales, pero lo cierto a estos dos grupos les falta alguno de esos aminoácidos esenciales: las legumbres son pobres en metionina y los cereales son pobres en lisina. Por eso, si no vas a comer carne, asegúrate de variar el tipo de legumbre y, si puedes, mézclalas con arroz y/o patata, para completar el “collar” de aminoácidos. Tú abuela ya sabía que era buena idea hacer lentejas con arroz.

¿Sabías que…?

En Aragón tenemos 15 razas autóctonas: el caballo Hispano-Bretón, la Gallina del Sobrarbe, las cabras Moncaína y Pirenaica, las vacas Pirenaica, Parda de Montaña y Serrana Teruel y las ovejas Ansotana, Cartera, Churra Tensina, Ojinegra de Teruel, Xisqueta, Maellana, Roya Bilbilitana y Rasa Aragonesa. La carne de las razas Ojinegra de Teruel, Roya Bilbilitana, Rasa Aragonesa, Maellana y Ansotana, está protegida por el sello I.G.P. Ternasco de Aragón y aunque no tengamos razas autóctonas de cerdo, tenemos la D.O.P. Jamón de Teruel/Paleta de Teruel.

En el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (https://www.cita-aragon.es/) investigamos cómo afrontar todos los retos de la ganadería y la industria cárnica: reducir el impacto medioambiental de la ganadería, aprovechar los recursos forrajeros y los subproductos de otras industrias para cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible y economía circular, aumentar la productividad de las granjas, asegurando la sanidad y el bienestar de los animales durante la producción, garantizar la trazabilidad del sistema y la calidad y vida útil de la carne fresca y mejorar el perfil nutricional de los productos cárnicos.

 

Begoña Panea Doblado

Investigadora

Departamento de Ciencia Animal

Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA)

En busca de la alimentación del futuro V

¡Bienvenidos a Alimentando Vocaciones!

Para aquellos que ya nos conocéis, damos comienzo a una nueva edición, la 5ª, de Alimentando Vocaciones. Una nueva edición en la que seguimos en busca de la alimentación del futuro.

“Alimentando vocaciones” es un proyecto escolar de fomento de vocaciones científicas en los jóvenes dirigido a Educación Primaria y Educación Secundaria y Educación Especial favoreciendo la inclusión, la igualdad y la generación de nuevas oportunidades en el mundo profesional gracias a la investigación agroalimentaria.

Es un proyecto de El Instituto Agroalimentario de Aragón IA2 con la colaboración con la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) - Ministerio de Ciencia e Innovación.

Recordad que tenemos a vuestra disposición los siguientes  recursos didácticos:

▪ Guías didácticas digitales para distintos niveles educativos.

▪ Maleta de experiencias para poner en práctica los contenidos aprendidos con las guías.

▪V Feria escolar agroalimentaria de Aragón, un concurso dirigido a centros de Educación Secundaria.

Inscríbete aquí.

Cada edición, os proponemos una serie de retos que podéis utilizar para hacer una investigación agroalimentaria en clase.  Con ellos queremos que seáis capaces de desarrollar un prototipo de innovación tecnológica.

¿Queréis conocer el primer reto?

Reto 1: Innovación en Seguridad alimentaria y etiquetado de productos.

Las nuevas tendencias avanzan hacia un horizonte de envases cada vez más seguros, prácticos, cómodos de transportar, almacenar y consumir, más respetuosos con el medio ambiente y que aportan valor añadido tanto al usuario final como al resto de agentes implicados en la cadena de valor. Los envases y las etiquetas inteligentes aportan información sobre la calidad o autenticidad del producto y la cadena de valor alimentaria. Así, los envases inteligentes permiten un control exhaustivo de la calidad de los alimentos envasados y verificar su estado a lo largo de su vida útil.  Un ejemplo son los llamados envases absorbentes que absorben y neutralizan gases que pueden afectar negativamente a la maduración del producto y, por tanto, acortar su vida útil. Actúan sobre gases como el oxígeno, el dióxido de carbono o el etileno, en la humedad o los exudados y también eliminan olores desagradables, siendo adecuados para los productos frescos.

Os proponemos: Desarrollar un producto con una etiqueta y/o envase inteligente que permita mantener su calidad y aumentar su vida útil.

¿Os animáis a solucionarlo?

Si queréis conocer y profundizar sobre el resto de retos, no os olvidéis de leernos el próximo mes en el que seguiremos…

¡Alimentando Vocaciones!

Latidos de evidencia

¡Bienvenidos a Latidos de evidencia!

 

Conócenos

Latidos de evidencia es un  proyecto de divulgación científica organizado por el  Instituto Agroalimentario de Aragón (IA2) coordinado por el Grupo Phyto-Pharm en colaboración con la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) - Ministerio de Ciencia e Innovación.

¿Por qué Latidos de evidencia?

Tu corazón late entre 50 y 100 veces por minuto. Unas 100.000 veces al día. Aproximadamente 35 millones de latidos al año y como mínimo 2,5 billones de latidos durante una vida media de 70 años

¿No crees que merece la pena cuidarlo?

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo desde hace más de 20 años, por eso en Latidos de evidencia queremos fomentar el pensamiento crítico en el ámbito de la alimentación para que adquieras hábitos saludables.

¿Y tú? ¿Llevas una vida cardiosaludable?

Si quieres unirte a nosotros y luchar por conocer cómo prevenir las enfermedades cardiovasculares,

¡Inscríbete!

A lo largo de estos meses te enseñaremos a detectar los factores de riesgo cardiovascular, cómo es la anatomía y fisiología de tu corazón, tendrás actividades gamificadas sobre el tema y te ofreceremos consejos para mantener tu corazón sano y fuerte.

¿Te apuntas?

 

La Dieta Mediterránea, el estilo de vida más saludable, más sostenible y Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

La Dieta Mediterránea es sinónimo de calidad de vida y parte esencial de nuestra cultura, de nuestra historia, de nuestra gastronomía…  y, sobre todo, de nuestro estilo de vida.

 En la Escuela de Familias en Agroalimentación dedicamos nuestra publicación del mes de octubre a este modelo de alimentación, y para ello contamos con la participación de la Fundación Dieta Mediterránea, que fomenta los valores de la Dieta Mediterránea, sus productos, el estilo de vida saludable que representa, que es a la vez socialmente viable y respetuoso con el medio ambiente.

De la mano de la Alianza Agroalimentaria Aragonesa te invitamos a conocer más…

 

La Dieta Mediterránea, el estilo de vida más saludable, más sostenible y Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

 

Numerosas evidencias científicas avalan la Dieta Mediterránea como fuente de salud, tanto física como mental y como patrón de alimentación que previene muchas enfermedades

 

La Fundación Dieta Mediterránea tiene como objetivo promocionar y comunicar los valores que definen el estilo de vida Dieta Mediterránea considerada, mundialmente, como uno de los patrones de alimentación más saludables - Organización Mundial de la Salud - OMS -, más sostenibles Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura – FAO y Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Tres pilares que preocupan a la sociedad y forman parte de las políticas de presente y futuro. La Dieta Mediterránea es sinónimo de calidad de vida y parte esencial de nuestra cultura, de nuestra historia, de nuestra gastronomía…  y, sobre todo, de nuestro estilo de vida.

Los primeros estudios científicos sobre los beneficios de nuestra Dieta Mediterránea se remontan a los años cincuenta. En la actualidad existen numerosas evidencias científicas que avalan la Dieta Mediterránea como un estilo de vida ideal para prevenir muchas enfermedades y como fuente de salud, tanto física como mental. Por ejemplo, reduce la incidencia de enfermedades cardiovasculares en un 30%, la diabetes en un 40% y el síndrome metabólico en un 10%. Es importante defender los valores tradicionales de la Dieta Mediterránea, sabiendo comunicar y educar a la sociedad, especialmente, la pirámide de alimentos, un modelo de alimentación saludable y sostenible.

 

 

La Fundación Dieta Mediterránea cuenta con un comité científico llamado Paralelo 40 – Observatorio Mundial Dieta Mediterránea, cuyo objetivo es recopilar, analizar, interpretar y difundir la información y conocimiento (en especial, indicadores estratégicos) sobre estilos de vida y hábitos alimentarios saludables.se

La Dieta Mediterránea como sistema alimentario se alza como alternativa sostenible al sistema alimentario característico de los países ricos en la actualidad que no es viable a largo plazo. Este engloba la sostenibilidad total del planeta y las recomendaciones sobre el consumo de alimentos preferentemente de proximidad, de temporada, entre otros aspectos, así como una gastronomía basada en recetas y métodos culinarios inspirados en nuestra cultura y en la biodiversidad en pro de la salud de nuestro planeta y la lucha contra el cambio climático.

 

 

La Dieta Mediterránea es un modelo de alimentación que se caracteriza por ser muy rico en frutas, verduras, aceite de oliva virgen extra, legumbres, frutos secos y cereales integrales, por lo que debe considerarse como una dieta pro-vegetariana, basada en plantas e incluso “flexiteriana”. Pero, también incluye otros alimentos saludables como la carne, el pescado, los productos lácteos y un consumo moderado de vino, siempre con las comidas.

La pirámide de alimentos Dieta Mediterránea combina calidad, sabor y salud de los alimentos mediterráneos teniendo en cuenta sus porciones, su frecuencia de consumo y las siguientes pautas:

▪ Valorar los diferentes colores del plato y la variedad de productos vegetables cocinados de forma tradicional pero también atrevida.

▪ Aceite de oliva, preferentemente virgen extra, que aporta palatabilidad e identidad a los platos.

▪ La combinación de verduras, legumbres, cereales y frutas, base principal de muchos platos.

▪ Presencia de pescado, mejor si es azul y local.

▪ Pan y cereales, uno de los pilares de la dieta. Mejor si son integrales porque aportan más fibra.

▪ Pequeñas cantidades de carne, aves, cerdo, ...que dan sabor y complementan los platos.

España, es un importante destino turístico por su paisaje, por su cultura, por su gastronomía y por su potente diversidad agroalimentaria, máximos exponentes de los valores que defiende el estilo de vida, Dieta Mediterránea, así como el patrón de alimentación que promueve y que implica a todos los actores de la cadena agroalimentaria, desde el origen del producto hasta el consumidor.

 

 

La Fundación preserva el concepto y los valores de la Dieta Mediterránea, como hemos dicho, pero incide en la renovación en función de los nuevos desarrollos científicos y tecnológicos que está realizando el sector agroalimentario.

Nuestra entidad, sin ánimo de lucro, surge del esfuerzo público y privado, además de reforzar el conocimiento del sector agroalimentario español y toda su cadena de valor, tiene como misión socializar el estilo de vida y cultura mediterránea; contribuir a un conocimiento más amplio del paisaje; y, otorgar una mayor dimensión al mapa cultural y gastronómico de la cuenca mediterránea, mostrando la esencia de nuestro país.

En este sentido, trabaja en el portal digital IDIME – Inventario de la Dieta Mediterránea (www.inventariodietamediterranea.com). Un registro documental sobre los paisajes; las actividades agrícolas, ganaderas y pesqueras; los oficios; las actividades culinarias, los alimentos, las recetas; y las festividades y celebraciones que conforman la Dieta Mediterránea.

Este proyecto contribuye a la salvaguardia de la Dieta Mediterránea como Patrimonio Cultural Inmaterial (UNESCO, 2010 y 2013) e incluye a todas las comunidades autónomas del territorio español y a las dos ciudades autonómicas, aportando más de 3.350 elementos. Actualmente, Aragón tiene 250 referencias, las cuales se amplían periódicamente.

Otro de los proyectos de gran calado de la Fundación es el sello Dieta Mediterránea dirigido a la restauración. Un distintivo que aporta valor al restaurante como cocina mediterránea y

que ofrece al comensal una carta basada en una selección de productos de proximidad, recetas tradicionales y en sintonía con la Dieta Mediterránea (frutas, verduras, legumbres, pescados, carnes… etc), que utilizan el aceite de oliva virgen extra como fuente de grasa principal y ofrecen vino por copas, entre otros aspectos.

 Con la colaboración de:

https://dietamediterranea.com/

 

 

¿Te ha interesado el artículo? Puedes suscribirte a nuestra Escuela de Familias en Agroalimentación

Servicios ecosistémicos de la agricultura y la ganadería

Imagen de Hermann Kollinger en Pixabay

La Escuela de Familias en Agroalimentación inicia nuevo curso con sus publicaciones mensuales destinadas a transmitir y poner en valor la importancia del sector agroalimentario y su impacto en nuestra sociedad.

Inauguramos esta nueva etapa, hablando sobre las contribuciones directas e indirectas al bienestar humano y el medio ambiente que nos proporciona la agricultura y la ganadería. De la mano de la Alianza Agroalimentaria Aragonesa, te invitamos a conocer más...

Servicios ecosistémicos de la agricultura y la ganadería

Irene Pérez Ibarra

Instituto Agroalimentario de Aragón, Universidad de Zaragoza

Departamento de Ciencias Agrarias y del Medio Natural, Facultad de Veterinaria

¿Qué son los servicios ecosistémicos?

La agricultura y la ganadería son importantes no solo porque nos proporcionan la base de nuestra alimentación sino por su contribución al bienestar humano y el medio ambiente. La agricultura y ganadería son clave por proporcionar bienes y servicios tan variados y esenciales como son la proporción de alimentos, la regulación del clima, la creación de hábitats para la biodiversidad o de paisajes culturales para el disfrute humano.

Estas contribuciones directas e indirectas al bienestar humano de los ecosistemas, en el caso que nos ocupa de los sistemas agrícolas y ganaderos, se conocen como servicios ecosistémicos (TEEB, 2010). Este término se popularizó por la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de las Naciones Unidas (MA, 2005) que analizó las consecuencias del cambio de los ecosistemas para nuestro bienestar.

Imagen de Enrique en Pixabay

¿Cuáles son los tipos de servicios ecosistémicos?

Existen cuatro grandes categorías de servicios ecosistémicos (MA, 2005; TEEB, 2010): de aprovisionamiento, de regulación, de apoyo y culturales.

▪ Servicios de aprovisionamiento: incluyen todos los productos materiales obtenidos de los ecosistemas. Algunos ejemplos son los alimentos y las fibras, los recursos genéticos y el agua dulce. 

▪ Servicios de regulación: incluyen todos los beneficios obtenidos de la regulación de los procesos ecosistémicos, incluida la regulación del clima, el agua y algunas enfermedades humanas. 

▪ Servicios de apoyo: son aquellos necesarios para la producción de todos los demás servicios, como la producción de biomasa, el ciclo de los nutrientes, el ciclo del agua, la provisión de hábitat para las especies y el mantenimiento de las reservas genéticas y los procesos evolutivos. 

▪ Servicios culturales: son los beneficios no materiales que las personas obtienen de los ecosistemas. Algunos ejemplos son el enriquecimiento espiritual, el desarrollo cognitivo, la reflexión, la recreación y la experiencia estética, así como su función de apoyo a los sistemas de conocimiento, las relaciones sociales y los valores estéticos.

Imagen de Elias Shariff Falla Mardini en Pixabay

¿Qué servicios proporcionan la agricultura y la ganadería?

Servicios de aprovisionamiento

Dentro de los servicios de aprovisionamiento, es decir, los productos materiales obtenidos de los ecosistemas, los alimentos (las frutas, verduras, hortalizas, la leche, la carne, el queso, etc.) son, sin duda, uno de los bienes más importantes y conocidos de los que se obtienen de los sistemas agrícolas y ganaderos. Además, la agricultura y la ganadería produce otros bienes como las fibras y las pieles.

Servicios de regulación

Los servicios de regulación incluyen todos los beneficios obtenidos de la regulación por los procesos ecosistémicos. Algunos de los más importantes obtenidos a través de la agricultura y la ganadería son la regulación climática gracias a la vegetación asociada a la agricultura y ganadería, la polinización y dispersión de semillas gracias, por ejemplo, a la contribución del movimiento del ganado para dispersar semillas o a la creación de hábitats para los insectos, la calidad del aire y del agua por la filtración de contaminantes por la vegetación, y la mitigación de la escorrentía superficial gracias al mantenimiento de hábitats naturales.

Servicios de apoyo

Los servicios de apoyo se refieren a todas las funciones ecológicas que subyacen a la producción de servicios ecosistémicos. La agricultura y ganadería desempeñan un papel muy importante para la creación y mantenimiento de hábitats para muchas especies. Por ejemplo, crean refugio para muchas especies de aves, anfibios, abejas y mariposas que, a su vez, contribuyen a la prestación de otros servicios ecosistémicos como la polinización o el ocio. La ganadería, por su parte, favorece el mantenimiento de pastos con una enorme diversidad vegetal. Además, la agricultura y ganadería pueden contribuir a la conservación de los recursos genéticos mediante el cultivo y cría de especies y razas locales y endémicas.

 Servicios culturales

Entre los beneficios intangibles que obtenemos de los paisajes culturales que crea la agricultura y ganadería no intensivas, como son la agricultura de secano y de regadío tradicional o la ganadería extensiva basada en el uso de pastos naturales, podemos destacar los aspectos recreativos, artísticos, de relajación y espirituales que nos proporcionan. Éstos están asociados al efecto que tiene en las personas el contacto con la naturaleza o los animales domésticos y que cada vez más se tienen evidencias de sus beneficios para la salud, tanto física como mental. Además, estos paisajes culturales tienen un enorme valor para el desarrollo de actividades educativas y turísticas.

Pero no todo son servicios beneficios…

La agricultura y ganadería produce también diservicios, es decir, funciones de los ecosistemas que se perciben como negativas para el bienestar humano. Algunos diservicios de la agricultura y ganadería son su contribución al calentamiento global, la contaminación de aguas, la destrucción de hábitats de gran valor ecológico o su impacto negativo sobre algunas especies silvestres. Conseguir reducir los diservicios de la agricultura y ganadería a través de la utilización de prácticas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente y el bienestar humano es actualmente una prioridad.

Referencias

Millennium Ecosystem Assessment. (2005). Ecosystems and human well-being: synthesis. Island Press. Disponible en: http://www.millenniumassessment.org/documents/document.356.aspx.pdf

Rodríguez-Ortega T, Oteros-Rozas E, Ripoll-Bosch R, Tichit M, Martín-López B, Bernués A. 2014. Applying the ecosystem services framework to pasture-based  livestock farming systems in Europe. Animal 8: 1361–1372. DOI: 10.1017/S1751731114000421

TEEB. (2010). The Economics of Ecosystems and Biodiversity: ecological and economic foundations. Earthscan, London.

Zhang W, Ricketts TH, Kremen C, Carney K, Swinton SM. 2007. Ecosystem services and dis-services to agriculture. Ecological Economics 64(2): 253-260. DOI: 10.1016/j.ecolecon.2007.02.024.

¿Te ha interesado el artículo? Puedes suscribirte a nuestra Escuela de Familias en Agroalimentación

Ganadería extensiva y sostenibilidad

En la Escuela de Familias en Agroalimentación abordamos los diferentes sistemas de producción ganadera. En esta ocasión, tratamos la ganadería extensiva y su vinculación con la sostenibilidad.

Ganadería extensiva y sostenibilidad

Si vamos a hablar de ganadería y sostenibilidad es imprescindible pensar en los múltiples sistemas de producción ganadera y formas de criar animales que coexisten hoy en día, así como en las diferentes características que definen la sostenibilidad. En los últimos años, los términos ganadería intensiva y ganadería extensiva se han popularizado mucho y se emplean comúnmente para hablar de los modelos de producción de ganado como si todo fuese blanco o negro. Sin embargo, que una granja esté más o menos intensificada está determinado por multitud de factores y en muchos casos encontramos distintos niveles de intensificación dentro de un mismo sistema ganadero.

Imagen 2. Raza limusina en Francia (Región de Limusin). (Foto de Alicia Benhamou)

Uno de los aspectos clave para determinar el nivel de intensificación de una granja es el origen y cantidad de los recursos/insumos que utiliza para funcionar, principalmente los alimentos, la energía o los abonos. De forma general, cuanto mayor es la utilización de insumos externos a la propia granja o al medio natural que la rodea, más intensiva es la ganadería. A lo largo de este artículo, cuando hablamos de intensificación, lo hacemos desde la perspectiva del origen y la cantidad de insumos.

Así pues, las granjas más intensificadas hacen mayor uso de insumos externos como piensos, maquinaria y combustibles fósiles. Esto permite que se puedan conseguir altos niveles de producción y un bajo precio del producto. Sin embargo, dado que estos sistemas dependen mucho de los mercados internacionales, su funcionamiento y su rentabilidad está muy influenciada por las variaciones de los precios (ej. el incremento del precio de los piensos por encarecimiento del precio de la energía). Además, tienen impacto sobre los ecosistemas naturales, generando problemas de contaminación de suelos y aguas por el vertido de residuos (principalmente compuestos de nitrógeno y fósforo) y emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Los sistemas ganaderos más extensivos aprovechan de forma eficiente los recursos naturales del territorio, ajustando la dinámica de la ganadería a su disponibilidad espacial y temporal. La alta vinculación con el medio que les rodea da lugar a una gran diversidad de sistemas de producción adaptados a las particularidades de cada lugar. No obstante, los sistemas ganaderos extensivos requieren mucho espacio y que el número de animales por unidad de superficie no sobrepase ciertos límites para poder hacer un uso sostenible de los recursos y no sobreexplotar los ecosistemas en los que se asientan. Así, la ganadería extensiva bien gestionada genera servicios sociales y ambientales como el mantenimiento de los paisajes, la prevención de incendios forestales, la conservación de la biodiversidad o el mantenimiento de las poblaciones rurales.

En las últimas décadas, las dinámicas económicas, políticas y sociales han favorecido el aumento del número de ganaderías intensivas con elevado número de animales y desligadas del territorio donde se asientan. Por eso, aunque el número de explotaciones ganaderas no ha dejado de descender en España, el número de animales continúa aumentando (salvo los pequeños rumiantes), como muestra claramente el último censo oficial de explotaciones agrícolas que acaba de ser publicado. El resultado de esta evolución es que en la actualidad la mayoría de los productos de origen animal (ej. carne de cerdo, pollo y productos lácteos) provienen de sistemas altamente intensificados. Este proceso de intensificación se ha acompañado de una disminución de las ganaderías extensivas, comúnmente ligadas a granjas familiares con pocos animales, con niveles de producción más modestos y con mayores necesidades de mano de obra, pero arraigadas en su territorio.

 

Imagen 3. Raza alpagota en Italia (Región de Alpago). (Foto de Enrique Muñoz)

Cada vez hay más gente concienciada con las consecuencias que producen nuestras acciones sobre el medio ambiente, teniendo en cuenta el impacto que pueden generar nuestros patrones de consumo y el funcionamiento de la cadena agroalimentaria. Sin embargo, el consumidor medio asocia los impactos medioambientales de la ganadería intensiva (ej. contaminación del agua, cambio climático y pérdida de biodiversidad), a la ganadería en su conjunto, porque no es capaz de discernir entre los distintos sistemas ganaderos. Surge así la gran pregunta: ¿qué es lo que podemos hacer para que nuestro consumo de productos de origen animal sea respetuoso con el medio ambiente? En la mayoría de las ocasiones la clave está en elegir qué productos metemos en nuestras neveras, no solo pensando en el producto en sí, sino en el sistema ganadero en el que se ha producido. Los productos de origen animal generados en sistemas extensivos representan la alternativa más sostenible.

Teniendo en cuenta el valor añadido de los productos de la ganadería extensiva por los beneficios que genera, además de los patrones individuales de consumo es importante el apoyo institucional mediante políticas adecuadas. Algunos ejemplos son el etiquetado que diferencia los productos para que el consumidor los identifique con facilidad, o los pagos a través de la Política Agraria Común (PAC) a las ganaderías que produzcan servicios de los ecosistemas demandados por la sociedad.


Fotografía de portada: Imagen 1. Raza berrenda en colorado en la sierra de Albarracín (Torres de Albarracín). (Foto de Alicia Benhamou)

Autores

Enrique Muñoz Ulecia - Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), Zaragoza, España. Instituto Agroalimentario de Aragón - IA2 (CITA-Universidad de Zaragoza), Zaragoza, España.

Alicia Benhamou Prat - Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), Zaragoza, España. Instituto Agroalimentario de Aragón - IA2 (CITA-Universidad de Zaragoza), Zaragoza, España.

Daniel Martín Collado - Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), Zaragoza, España. Instituto Agroalimentario de Aragón - IA2 (CITA-Universidad de Zaragoza), Zaragoza, España.

Alberto Bernués Jal - Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), Zaragoza, España. Instituto Agroalimentario de Aragón - IA2 (CITA-Universidad de Zaragoza), Zaragoza, España.

¿Te ha interesado el artículo? Puedes suscribirte a nuestra Escuela de Familias en Agroalimentación

La agricultura con mayúsculas y el riego en negrita

Dedicamos esta nueva publicación de la Escuela de Familias en Agroalimentación a la agricultura de regadío. Forma parte intrínseca de nuestra cultura y nuestro ser y constituye un sistema complejo que necesita de alta profesionalización, con una importante componente tecnológica y una necesidad de conocimientos empresariales y cierta dosis de riesgo.

La Alianza Agroalimentaria Aragonesa te invita a conocer más…

La agricultura con mayúsculas y el riego en negrita

Muchas veces, cuando intentamos convencer de la enorme importancia de la agricultura de regadío, solo conseguimos el efecto contrario. Por algún motivo se hace complejo trasladar las muchas bondades de un modelo de agricultura y una forma de trabajo que indudablemente nos atrapa por su interés, complejidad y necesidad de visión holística.

Imagen: Ramón Salanova

Esta situación es vivida con incomprensión, ya que la agricultura de regadío forma parte intrínseca de nuestra cultura, y nuestro ser. Por eso estas líneas no pretenden convencer, tan solo poner de manifiesto algunas sospechas de su necesidad a futuro.

En nuestro imaginario pesa en exceso una imagen muy deteriorada del “ser agricultor” o en otras una visión utópica. La realidad es bien diferente, la agricultura de regadío constituye a día de hoy un sistema complejo que necesita de alta profesionalización, con una importante componente tecnológica y una necesidad de conocimientos empresariales y cierta dosis de riesgo, para hacer frente a profesión influida por múltiples componentes en un contexto económico muy volátil. Se tarda años en formar a un/a agricultor/a, pero a día de hoy además esa formación debe ser de alta calidad para responder a los retos de una explotación. Esta cuestión debe hacer apetecible el oficio, ya que, aunque nos definamos como un sector en permanente crisis, ¿Qué sector a día de hoy no lo está?

Imagen: Ramón Salanova

 

Esta cuestión debe estar además apoyada en que la gestión del agua de riego y la soberanía alimentaria son temas demasiado serios como para concentrar su gestión en pocas manos. La historia reciente del sector eléctrico debe trasladarnos alguna importante enseñanza. Las comunidades de regantes, como interlocutores en gestión del agua de la administración, consolidan y protegen una gestión pública y corresponsable con la administración. En un mundo tensionado, esto constituye una garantía para la seguridad colectiva. Cualquier panorama futuro, sin gestión comunal o con gestión privada, por poner dos escenarios extremos, no reportará seguridad de suministro.

Imagen: Ramón Salanova

Donde la agricultura de regadío deja de ser operativa, asistimos a procesos de asilvestramiento del paisaje, que podemos pensar que son mejores, por esa unión entre pureza y salvaje. Nada más lejos de la realidad, ya que la calidad del pasaje acaba por deteriorar y tras una etapa corta de mejora de la diversidad, la falta de mantenimiento acaba por generar el efecto contrario. Existe una emergente conciencia de la necesidad de preservar todos los regadíos denominados históricos por su gran valor patrimonial y ambiental, sin embargo, no podemos fiar esta preservación a la voluntad política, si no tomamos conciencia de su importancia y de la enorme importancia de la agricultura de regadío que justifica su existencia.

Quedan muchas cuestiones en nuestra agricultura de regadío que perfeccionar, mejora de la gestión, autocontrol de la contaminación difusa, amplia cobertura de la digitalización. Retos que no son ajenos a los retos a los que se enfrentan hoy en día todas las áreas de actividad para dar respuesta a la actual crisis de modelo económico. Pero en el caso de la persona que trabaja la agricultura de regadío cuenta con el reto a la par positivo y negativo de operar en el medio rural.

Positivo, en un contexto de crecimiento y deshumanización de las urbes, de escenario pandémico, vivir en el medio rural es sinónimo de calidad de vida y de seguridad, con formas de habitar que están por llegar de la mano del Pacto Verde Europeo y los fondos Next Generation UE, y que se alejan de la imagen distorsionada de lo rural que nos aportan las estancias vacacionales o de ocio.

Y negativo, por la dificultad añadida de la falta de población y servicios para el asentamiento de la agricultura familiar, aunque a día de hoy se constate que la agricultura de regadío ha supuesto un importante freno a la despoblación, ya que donde no hay regadío se produce una desconexión entre la actividad agraria y el habitar en el medio rural.

 

La guerra de Ucrania posiblemente, no tenemos aún perspectiva para analizar, supondrá cambios importantes en el reparto de poder mundial, basado en la energía y la producción agraria. En este contexto de lineales vacíos y fantasma puntual de desabastecimiento, cobra importancia la relocalización de la producción. El contar con esa red de garantía que da la soberanía alimentaria, ese producir sin fiar a la importación. Ojalá sirva para también ser conscientes de la necesidad de la agricultura de regadío precisamente para disminuir la dependencia exterior y valorar el papel e importancia de la formación, capacitación y garantía de que nuestra agricultura de regadío funciona adecuadamente.

Imagen: Ramón Salanova
Imagen: Ramón Salanova

Podríamos añadir a este pequeño argumentario su contribución al PIB, los puestos de trabajos generados, datos que son fundamentales y de gran transcendencia para nuestro funcionamiento como país, pero no son capaces de generar ese apego entre la agricultura de regadío y las personas de nuestras ciudades. Son datos económicos vistos de forma lejana.

Por ello es importante todo lo demás, es importante empezar a tomar conciencia de que es la producción llevada a cabo en regadío la que tiene capacidad en el futuro de librarnos de situaciones de desabastecimiento, la que nos proporciona cierta garantía de calidad de vida y sobre todo la que mantiene viva la superficie agraria de nuestro país como un importante recurso en caso de necesitar incrementar la producción agraria, como está ocurriendo en la actualidad.

La agricultura de regadío es un más que interesante reto profesional para nuestros hijos e hijas, un sector en el que difícilmente encontraran límite a su curiosidad y una fuente constante de motivación.

Y como dicen nuestros mayores “comer, hay que comer, y si es posible cinco veces al día” y es esta necesidad la que nos convierte en compañeros obligatorios de viaje, con una sociedad que debe cada día girar más su mirada hacia lo rural como futuro.

 

Yolanda Gimeno Cuenca

Jefa de Área de Abastecimientos, Medio Ambiente y Relaciones Externas. Riegos del Alto Aragón

Partenariado del Agua del Ebro

 

 

¿Te ha interesado el artículo? Puedes suscribirte a nuestra Escuela de Familias en Agroalimentación