Producción y consumo responsables para transformar el mundo

PRODUCCION Y CONSUMO RESPONSABLES PARA TRANSFORMAR EL MUNDO

La ONU aprobó en 2015 la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible en la que se establecieron 17 objetivos para cambiar el mundo. Todos ellos persiguen la misma meta: conseguir un futuro sostenible para todos; y para ello se promueve eliminar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos, sin dejar a nadie de lado.

Entre los objetivos que se establecieron, analizaremos el número 12 que consiste en lograr el crecimiento económico y el desarrollo sostenible para todas las sociedades, teniendo en cuenta la investigación que desarrollamos desde el instituto en el área del aprovechamiento y reutilización de restos de procesos industriales para la elaboración de alimentos.

 

Sabías que…?

Si la población mundial llegase a alcanzar los 9.600 millones de personas en 2050, se necesitaría el equivalente de casi tres planetas para proporcionar los recursos naturales necesarios para mantener el estilo de vida actual.

 

La producción y el consumo responsables son tarea de todos. Para acercarnos al objetivo y cooperar en su labor, debemos tener en cuenta varios factores:

▪ Cambiar los métodos de producción y consumo de bienes y recursos para reducir la huella ecológica.

▪ Gestionar de forma eficiente los recursos naturales.

▪ Incentivar a industrias, empresas y consumidores a reciclar y reducir los deshechos.

▪ Reducir a la mitad el desperdicio per cápita de alimentos en el mundo.

▪ Crear cadenas de producción y suministro más eficientes.

Producción y consumo en cifras

▪ Tan solo el 3% del agua del mundo es potable y los seres humanos la consumimos más rápido de lo que naturaleza es capaz de reponerla.

▪ El sector alimentario representa el 22% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero. Una de las causas es la conversión de bosques en sistemas de cultivo.

▪ Cada año se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos.

▪ Casi 2.000 millones de personas sufren hambre o desnutrición.

▪ A su vez, 2.000 millones de personas sufren sobrepeso.

▪ Si todos utilizáramos bombillas de bajo consumo, se ahorrarían 120.000 millones de dólares en el mundo cada año.

 

Objetivo nº 12: Producción y consumo responsables

Este objetivo consiste en fomentar una mejor calidad de vida para todos, en ayudar a conseguir los planes generales de desarrollo, aumentar la competitividad y disminuir la pobreza.

En la actualidad se abordan los desafíos relacionados con la contaminación del aire, el suelo y el agua. Además, el objetivo en concreto del consumo y la producción responsables se basa en hacer más y mejores cosas con menos recursos. Así, con la reducción de la utilización de recursos, de la degradación y de la contaminación, se consigue crear ganancias de las actividades económicas y, a su vez, mejorar la calidad de vida.

Es importante sensibilizar a los consumidores en los modos de vida sostenibles, facilitando información a través del etiquetado y las normas de uso. Para hacerlo posible es imprescindible lograr la cooperación de todos, desde el productor hasta el consumidor final.

 

Sabías que...?

El 93% de las 250 empresas más grandes del mundo presentan informes en materia de sostenibilidad. 

Todos estos objetivos deben alcanzarse, desde su fecha de aprobación, en 15 años. Para lograrlo, todos tenemos que actuar con responsabilidad

¿Cómo contribuye el IA2 a las metas de este objetivo?

El grupo de investigación Calidad y Tecnología de la Carne y el Pescado contribuye investigando en el área del aprovechamiento y reutilización de restos de procesos industriales para la elaboración de alimentos, concretamente en una alternativa saludable y novedosa: pastas alimenticias con pescado de acuicultura.

 

El pescado es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico y grasas ricas en ácidos grasos poliinsaturados que desde un punto de vista nutricional son imprescindibles para una alimentación adecuada. Por su parte, la pasta alimenticia es un alimento nutritivo con gran aporte energético, de amplia aceptación, barato y cuyo consumo está muy popularizado, especialmente en niños. En la actualidad, la industria de la pesca y la acuicultura genera una gran cantidad de residuos pues aún se está lejos de lograr su aprovechamiento total. Por otra parte, existe un sector importante de consumidores que desean obtener las bondades nutricionales del pescado, pero no son especialmente propensos a su consumo debido a la presencia de espinas y lo engorroso de su preparación que desearían contar con un alimento alternativo que le ofrezca esta posibilidad. Para atender dicha demanda, lograr optimizar el uso del pescado, disminuir la generación de desechos y evitar el desperdicio de alimentos. Desde el IA2 se comenzó a investigar y desarrollar pastas alimenticias enriquecidas con concentrados de lubina (D. labrax) procedente de acuicultura nacional, probando varios formatos de presentación y formas de conservación.

 

Los resultados se obtuvieron tras un proceso repetitivo que implicó el análisis sensorial y el estudio de la factibilidad tecnológica de una amplia variedad de posibilidades; finalmente se obtuvieron formulaciones basadas en el uso de concentrados provenientes del músculo, la piel y una combinación de ambos para fabricar las pastas alimenticias. A estos alimentos se les evaluó la calidad físico-química, microbiológica y sensorial. Las pastas, en general, presentaron humedades muy bajas (10%), elevados contenidos de proteínas (20%) y abundante cantidad de lípidos (6%) ricos en acidos grasos polinsaturados, especialmente del tipo ω-3 (EPA y DHA) con reconocidos beneficios a la salud; los cuales permanecen estables durante la vida útil de estos alimentos y que en definitiva se deben al enriquecimiento logrado con la adición de pescado.

 

Como conclusiones, en primer lugar, se logró desarrollar concentrados deshidratados tanto de músculo como de piel de lubina con alto contenido de proteínas (≥43%) y grasas (16-24%), estas últimas especialmente del tipo insaturadas. Estos concentrados, ofrecen la ventaja de poder elaborarse a partir de restos y subproductos con poco o ningún valor comercial y de esta forma, se logra favorecer el carácter sostenible y económico de la actividad debido a la disminución en la generación de residuos. A partir de dichos concentrados y con la adición de distintos cereales (trigo, espelta y maíz entre otros), se desarrollaron varios tipos de pasta tanto fresca como desecadas que resultaron seguras para su consumo, con un contenido de proteína superior al de pastas convencionales y con un interesante aporte en grasas insaturadas que le confiere potenciales beneficios para la salud de los consumidores. En cuanto al aspecto sensorial, resultaron de colores homogéneos, texturas adecuadas, con agradable olor y sabor a pescado, donde los estudios con consumidores indicaron una excelente aceptación hacia los productos; marcando preferencia por su ingesta junto a salsa a base de tomate, al momento de su consumo, y especialmente con sentimientos de alegría y asombró cuando se le presento a niños en edad escolar quienes reafirmaron su excelente aceptación tras la degustación de los productos

 

En definitiva, la pasta con pescado representa una opción interesante para obtener, de cierta manera, los beneficios del pescado a partir de una forma sencilla y alternativa de consumo que además es amigable con el entorno y busca lograr el mayor aprovechamiento de los recursos.

 

Grupo de Ciencia de la Carne, Laboratorio de Tecnología de la Carne y el Pescado

Investigadores: Jose A. Beltrán y Juan B. Calanche M.

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